La momentánea opacidad de una mente con recuerdos
Hasta ayer, el término 'bostico' tenía un significado difuso, como el humo del cigarrillo. Ahora, le reconozco como un verbo conjugado en primera persona, que me gusta y que aparece en el diccionario como bosticar: decir o manifestar con palabras. Mi excusa de escribir por escribir, me facilitará construir mejores frases que las que puedo decir bosticando.
jueves, 7 de agosto de 2014
No se puede ver a un pobre feliz
domingo, 27 de julio de 2014
Muéstrenme esos blogs
lunes, 3 de junio de 2013
Amar en nuestros tiempos, a propósito de las comas y los puntos finales
Una de las habilidades de Virginia Woolf consistía en evitar las comas en párrafos largos. Ella vivía sin las pausas disminuídas, al tiempo que vertía sus actividades en un trecho incómodo, parecido a su esófago. Seguramente pensaba en otras mujeres, a sabiendas de que su marido la amaba y estaba dispuesto a derrumbar paredes, con tal de tenerla a su lado.
El amor interrumpido no debe tener comas tampoco, sino, puntos finales. El plano de papel que le servía como escape a un amor que sentía por su cónyuge, y al cual intentó corresponder fracasadamente, fue tornándose en una prisión conocida públicamente, para el bien de la humanidad. Pero no hay que regocijarse en ello; sus delirios la empujaron a renunciar muy fácil. En nuestra época, pocos llegan hasta tal extremo, persignándonos en el juego de la buena salud mental; es decir, uno no se suicida en sanas condiciones. Ella prefirió el punto final a todo, no solo a la mentira de vivir amando a medias; amar a medias se configuró, para Virginia, como una intensa resolución de su propia vida, que liberó, aunque con dolor, a su marido, cuya versión de la historia me resulta un misterio.
Perdónenme esa extraña introducción a lo que se convertirá, en contadas palabras, en un mensaje de reproche a nosotros mismos: no seamos agua tibia, amemos o no amemos. En nuestra ignorancia de lo que sentimos, a la intensidad del apego la solemos confundir con el concepto del amor.
En el amor emerge un amor propio, reflejado en lo que queremos para nosotros. Al pensar más en sí mismo, el ser se aleja de pensar en el otro, y nos vemos heridos cuando no tenemos lo que queremos.
La forma de vivir coherentemente con lo que pensamos, es la mejor forma de amar. Por eso, el perdón y otros obstáculos necesarios para ser felices, no son contemplados como opción, porque pensamos más en nosotros y en lo que merecemos. Todo un instinto humano por identificar, para evolucionar.
Declaro la urgencia de usar más mecanismos de cierre adecuado de las relaciones de todo tipo, no con comas, sino con puntos finales, porque el perdón es también hacer justicia al futuro. El suicidio verdadero es vivir mentiras piadosas para no herir a los demás, por el ego de tener lo que siente que se merece. Cada quien tiene sus motivaciones y prefiere inventarse su propia salud mental, pero se les ve mal. Todavía estoy identificando ese trámite.
domingo, 5 de mayo de 2013
Estamos muertos
Al transcurrir diálogos hemos moldeado, mis amigos y yo, una conclusión triste, pero al tiempo, refrescante: "Estamos muertos". El sentido de esa afirmación tiene una connotación que supera a la jocosidad que enmarca los motivos que nos reúnen para reflexionar sobre la realidad, la sociedad, la política local, el lento desarrollo de nuestro entorno o simplemente, lo que nos sucede a diario.
Cuando decimos que "estamos muertos", es porque lo que pensamos, desencaja frecuentemente con lo establecido por los demás como lo correcto, y tal como sucede con los fantasmas -que hablan sin ser escuchados, nuestras opiniones se pierden en el vacío, y nos ponen en la incómoda sensación de pensar que, nosotros los muertos estamos equivocados.
De no haber encontrado a otros muertos con quienes compartir tales opiniones, nos volveríamos cuerpos y mentes mecanizados cuya ética y decisiones encajarían en los engranajes que sirven solamente a las necesidades de quienes ostentan el poder.
Lo establecido es, para nosotros los muertos, eso que podemos ir cambiando con nuestra actitud crítica, una verticalidad de nuestras acciones, y el deseo del bienestar general. Dicho esto, decidí crear en twitter, una especie de túnel donde todos los muertos podemos opinar con el hashtag #estamosMuertos, que servirá como instancia de partida para que identifiquemos las situaciones de nuestra vida, en las que nos sentimos opacados, juzgados y señalados como equivocados, cuando en realidad no lo estamos.
Les invito a leer y a participar de ese diálogo, apartado de motivaciones políticas, para animar a que sean menos los muertos que tengan que comprometer sus principios, para encajar en una masa que se enferma cada día más y se vende a cambio de beneficios temporales. No aseveramos saberlo todo, de hecho, esta herramienta es de aprendizaje colectivo.Todas las ideas y ejemplos servirán para que despierten muchas personas que no ven lo que nosotros, de alguna forma, si podemos ver, como muertos que somos.
jueves, 25 de abril de 2013
Aquí y allá
Fué toda una ocasión para volver a escribir a mano. Estirado en mi cama como un cabrón, sintiendo a la noche escaparse solita, desvanecerse en las nubes oscuras del tiempo. Así debía ocurrir, Pensé de nuevo, y nada más ocurría. Se acababa el día sin preguntarme ni despedirse; la respuesta quizás no existía, y eso, es lo mejor de todo. En alguna parte, alguien está usando el teclado.
